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Fundamentos - Libertad religiosa y reciprocidad
Escrito por Giampaolo Crepaldi   
Lunes, 11 de Enero de 2010 16:25

Símbolos cristianosNo temería afirmar que el principal problema de la humanidad hoy es la falta de libertad religiosa en el mundo. En días pasados, todos hemos quedado impresionados por la noticias que llegaban de Egipto, donde, cerca de Luxor, algunos musulmanes armados abrieron fuego contra la comunidad cristiano copta que estaba saliendo de la Iglesia donde había celebrado la Navidad copta el 7 de enero. Algunos cristianos resultaron muertos.

La persecución de los cristianos coptos por parte de los musulmanes es lamentablemente una historia antigua: se calcula que en los últimos treinta años, las víctimas fueron al menos cuatro mil. Monseñor Youhannes Zakaria, obispo copto católico de Luxor, en el Alto Egipto, recordó que también en la Pascua pasada fue atacada una comunidad cristiana en la aldea Naghamad y en el tiroteo perdieron la vida tres jóvenes cristianos. El obispo Kirollos de la diócesis de Nag Hamadi, declaró que “está en acto una guerra para eliminar a los cristianos en Egipto”.

En los últimos días de 2009, se publicaron tres importantes informes sobre cuestiones relacionadas con la libertad religiosa (lamentablemente este año no hemos podido leer el tradicional informe de Ayuda a la Iglesia Necesitada).

El primero de estos informes ha sido preparado por la agencia Fides que, como cada año, ha trazado el balance de los misioneros cristianos muertos en 2009: treinta sacerdotes, dos religiosas, dos seminaristas, tres voluntarios laicos. Son casi el doble que en 2008, y es el número más elevado registrado en los últimos diez años. Veintitrés de estos agentes pastorales cayeron en América Latina, precisamente en Brasil, Colombia, México, Cuba, El Salvador, Guatemala y Honduras.

El segundo informe titulado “Limitación Global a la Religión” ha sido publicado por el Foro Pew sobre Religión y Vida Pública de Washington. El 32% de los estados practica un alto nivel de intolerancia religiosa. Este 32% corresponde al 70% de la población mundial. Significa que miles de millones de personas no gozan de este derecho fundamental. Si a ello se añade el porcentaje de los países en los que la intolerancia existe aunque no en modo agudo, se alcanzan cifras enormes. El informe Pew dice también que las áreas de mayor libertad son aquellas en las que están presentes los cristianos: Europa, América, Australia y África subsahariana.

El tercer informe ha sido preparado por la Red de Seguridad Cristiana, según la cual en Estados Unidos se ha registrado un aumento de la violencia contra parroquias, Iglesias y organizaciones cristianas: 1.200 delitos en 2009. No sólo en Malasia, donde en la noche del 7 de enero fueron atacadas tres iglesias protestantes y una católica, sino también en el Occidente cristiano, aunque con menor ferocidad, los cristianos sufren daños e incluso son perseguidos.

La comunidad internacional hace mal en no afrontar de modo adecuado estos problemas que, entre otras cosas, tienen una enorme influencia también sobre otros como por ejemplo la guerra, los retrasos en el desarrollo, las luchas civiles, la degradación del medio ambiente. Como ha escrito el Papa, en la Caritas in Veritate, la falta de respeto del derecho a la libertad religiosa provoca innumerables daños al desarrollo.

Hablando con realismo, no se puede dejar de notar la grave situación de la persecución de los cristianos en el mundo. Desde Irak, donde la antigua comunidad cristiana está en vías de extinción, a Malasia, India, Pakistán, Egipto, sobre los cristianos se abaten tanto los gobiernos (como en China o en Vietnam) como grupos de la sociedad civil (como en India o Bangladesh), o los dos como en Arabia Saudita. También con realismo surge la pregunta de quién debe proteger a los cristianos perseguidos. La Iglesia hace lo que puede con los medios que le son propios. Algunos hacen justamente un llamamiento a la comunidad internacional. Pero esta está en gran parte compuesta por estados que practican la intolerancia religiosa.

Alguno, también justamente, apela a la opinión pública internacional. Pero esta está constituída por el 70% de personas que viven en situación de falta de libertad religiosa. Sin quitar nada a la comunidad política internacional y a la opinión pública internacional, me parece que un papel primario deberían tenerlo los países occidentales, aquellos que deben al cristianismo su propia civilización y entre cuyos frutos incluimos también los derechos humanos y el Estado de derecho. Deberían ser estos los primeros en moverse de común acuerdo.

Monseñor Giampaolo Crepaldi es arzobispo de Trento. Ha sido secretario del Consejo Pontificio Justicia y Paz.

Fuente: Newsletter del Observatorio Internacional “Cardenal Van Thuan”
sobre la Doctrina Social de la Iglesia (nº 271, Verona, 11 enero 2010).

 

Noticias de 2010

Paquistán: una niña católica torturada, violada y asesinada

Gran conmoción ha habido entre los cristianos de Paquistán por el episodio más reciente de violencia, que demuestra que los intolerantes no se detienen ante los niños. Es el caso de Shazia Bashir, de 12 años, torturada, violada y asesinada por el dueño de la casa donde servía, un rico abogado musulmán de Lahore.

La adolescente, informa la agencia Fides (edición italiana), había nacido en una familia católica muy pobre, y trabajaba desde hacía ocho meses en la casa del abogado Chaudry Muhammad Neem. El 22 de enero fue golpeada, violada y asesinada.

En su funeral, celebrado hoy lunes en Lahore, participaron miles de personas, entre ellas obispos cristianos de todas las confesiones. También muchos musulmanes han mostrado su solidaridad por lo ocurrido.

El caso de Shazia “es solo uno de los muchos episodios de malos tratos y humillaciones que los cristianos sufren –especialmente los más pobres– cuando son empleados como trabajadores (para servicios a menudo muy humildes) en casas de musulmanes”, recuerda Fides. La menor recibía mil rupias al mes (unos 12 dólares US) con los que ayudaba a su familia, compuesta por los padres, dos hermanas casadas y un hermanito de 8 años.

Los padres afirman que desde hacía días no se les permitía ver a su hija. Tras muchas peticiones, se la devolvieron con signos evidentes de violencia y torturas. La llevaron inmediatamente al hospital Jinnah de Lahore, pero los médicos no pudieron hacer nada por salvarla. El abogado intentó comprar el silencio de los padres ofreciendo 20.000 rupias (unos 250 dólares), pero ellos denunciaron lo sucedido.

En un primer momento, la policía no quería hacer indagaciones, pero las protestas de los cristianos llevaron el caso a la atención de la opinión pública.

El presidente de Paquistán, Ali Zardari, ha ofrecido un resarcimiento de 500.000 rupias (unos 6.000 dólares) para la familia de Shazia, mientras que el ministro de los Asuntos de las Minorías, Shahbaz Batti, ha asegurado que “los culpables serán llevados ante la justicia”.

Situación insostenible

Francis Mehboob Sada, católico, director del Christian Study Center de Rawalpindi, declaró a Fides que “el trágico caso de Shazia no será el último. Es muy triste. La niña fue torturada y asesinada sin ningún motivo”. “Era joven, débil y cristiana, por tanto la víctima perfecta. Sentimos indignación por una situación que es insostenible”, añadió.

El Christian Study Center es un lugar ecuménico de documentación, estudio y reflexión, muy apreciado por su trabajo como observatorio e información sobre las condiciones de los cristianos en Paquistán.

“Los cristianos son perseguidos y no son tratados como los demás ciudadanos. Somos discriminados. En la sociedad los cristianos, especialmente de las familias pobres, sufren todo tipo de violencia y vejaciones. Hemos documentado una serie de casos que lo atestiguan. La policía y el Gobierno no hacen mucho para protegernos y, a menudo, muchos casos acaban con la impunidad”, denunció.

Según Mehboob Sada, últimamente “los cristianos han corrido el riesgo de limpieza étnica”, y viven “tiempos de inseguridad y precariedad”. “Los culpables son conocidos –afirma– son los militantes de una organización extremista ya prohibida por el Gobierno”.

El caso de Shazia ha sido condenado también por la Comisión Nacional de los Derechos Humanos y por otras organizaciones activas en la sociedad civil, mientras que algunas asociaciones de abogados han defendido a Chaudry Muhammad Neem.

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