Download http://bigtheme.net/joomla Free Templates Joomla! 3

Libertad religiosa en la web - Libertad religiosa en Extremo Oriente

Ratio: 1 / 5

Inicio activadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivado
 

Alegoría del bien y del malEl 99,7% de los ciudadanos en Corea del Norte no puede profesar y practicar libremente su credo religioso: es lo que afirma el Informe 2008 sobre la libertad de religión en Corea del Norte, publicado los días pasados por la Comisión para la Reconciliación del Pueblo Coreano, un organismo de la Conferencia Episcopal de Corea del Sur. El Informe ha sido realizado en colaboración con el “Centro de recolección de datos para los Derechos Humanos en Corea del Norte”, y está en su segunda edición, después de la del año pasado.

La investigación se basa en una encuesta que ha escuchado el testimonio de 2047 ciudadanos norcoreanos que lograron escapar del país, refugiándose en Corea del Sur entre 2007 y 2008. Los entrevistados narraron asimismo 345 casos de auténtica persecución religiosa realizada contra personas que han tratado de manifestar y vivir su fe.

El Informe se compone de cuatro capítulos sobre los siguientes temas: política religiosa; libertad de práctica religiosa; persecuciones; prevenciones de persecuciones.

Según la Iglesia Católica en Corea del Sur, la restauración de la plena libertad de conciencia y de religión en el Norte es un paso necesario y una condición fundamental para lograr concebir una auténtica reconciliación y la unificación de la península. La actitud de los cristianos hacia sus hermanos en Corea del Norte debe distinguirse por “verdad y caridad”: ayuda y apoyo, sin olvidar las cuestiones abiertas del respeto de los derechos humanos inalienables.

Las persecuciones religiosas han aumentado en el país después de la década de 1990, y las autoridades no dudan de encarcelar a los que se oponen a las normas establecidas o emprenden actividades religiosas no autorizadas.

En el periodo 1945-1960, a causa de una violenta campaña del régimen con el objetivo de desarraigar las religiones, las actividades religiosas y de culto desaparecieron casi totalmete de Corea del Norte. Pero en los años más recientes se nota entre la población un despertar del deseo latente de religiosidad, prácticamente congelado por décadas. Aún hoy el gobierno niega una real libertad religiosa y no permite la acción misionera o la educación religiosa, aunque, nominalmente, concede a los ciudadanos la posibilidad de profesar un culto.

Basado en una información de la Agencia Fides, 17 de abril de 2009

Busque en este sitio

Hazte fan